martes, 31 de julio de 2012

Bulling

An American Girl: Chrissa Stands Strong (TV)  /  Acoso en las aulas (2009)









TÍTULO ORIGINALAn American Girl: Chrissa Stands Strong (TV)
AÑO2009
DURACIÓN91 min.
PAÍS
DIRECTORMartha Coolidge
GUIÓNChristine Coyle Johnson, Julie Prendiville Roux
MÚSICAJennie Muskett
FOTOGRAFÍAJohnny E. Jensen
REPARTOSammi Hanratty, Adair Tishler, Austin Thomas, Kaitlyn Dever, Ariela Barer
PRODUCTORASobini Films
GÉNERODrama | Infancia. Colegios & Universidad. Cine familiar. Acoso escolar
SINOPSISChrissa Maxwell, una niña de 11 años, se ha mudado con su familia a Minnesota a mitad de curso. Acaba de llegar a un nuevo colegio, donde pronto empieza a sufrir el acoso de tres compañeras que lideran un grupo de niñas superficiales a las que sólo preocupa su apariencia externa. (FILMAFFINITY)

source:  http://www.filmaffinity.com/es/film744706.html





An American Girl: Chrissa Stands Strong(Video 2009)  91 min -  Drama | Family -   5 January 2009 (USA) 5.8 Your rating: -/10 Ratings: 5.8/10 from 333 users  Reviews: 1 user | 3 critic A fourth grader and her friends deal with bullying from a more popular girl in their class.  Director: Martha Coolidge Writers: Christine Coyle Johnson (screenplay), Julie Prendiville Roux (screenplay), and 1 more credit » Stars: Sammi Hanratty, Annabeth Gish and Timothy Bottoms | See full cast and crew  source: http://www.imdb.com/title/tt1340418/  Also: http://www.marycasanova.com/pages/books/chrissa/bk_chrissa.html

lunes, 16 de julio de 2012

¿Qué es el sOccket?

Fundación Dame Vida


El ingenioso balón creado por Jessica Matthews y Julia Silverman, dos jóvenes emprendedoras licenciadas en Harvard. Pensaron que siendo el fútbol el deporte más practicado del planeta podían instalar unos acumuladores de energía dentro de un balón para que se recargara con las patadas y poder aprovechar esa energía posteriormente. Entonces inventaron el sOccket, un balón que, jugando 15 minutos con él, es capaz de acumular energía dentro para enchufarle una lámpara LED y generar horas de luz, vitales en las zonas del planeta donde familias enteras no tienen aún acceso a ella. Un 25% de los niños del mundo aún no tienen acceso a la luz. www.soccket.com

The SOCCKET is the world's first eco-friendly portable generator in the form of a soccer ball. Created for resource-poor communities in the developing world, the SOCCKET harnesses the kinetic energy generated during play with the ball, and stores it as electrical energy that can be used to power different appliances like lamps and water sterilizers. Watch our video and share!

la pequeña Malin

Fuente:  http://www.youtube.com/watch?v=mzFSnp5rDls

La pequeña Malin tiene dos años y medio, pero su edad neurológica
es de seis meses. Cuando tenía tres, una vacuna le produjo lesiones
irreversibles. Desde entonces, sufre frecuentes crisis de epilepsia y parece
estar ausente de todo. Los médicos no encuentran solución a su mal. Pero
sus padres han decidido confiar en un nuevo método, basado en la
reeducación del cerebro. El fisioterapeuta Glenn Donan sostiene que es
posible activar y entrenar las partes sanas del cerebro. Sólo hace falta
dedicarle mucho esfuerzo y dedicación: doce horas de programa de
reeducación diarias, una visita a un centro especializado americano cada
seis meses, sin contar, claro está, los gastos económicos (...)

domingo, 15 de julio de 2012

Fundación Bertín Osborne -- Institutos Logro Potencial Humano Doman

http://mediateca.fundacion.telefonica.com/visor.asp?e7655-a15605
http://www.roboticspot.com/robots.php?id=58
Si quereis saber más:
http://www.fundacionbertinosborne.com/home.html

Fundación.- Un mundo para nosotros
Fundación
Nuestra fundación nació fruto del interés de muchos padres por saber qué estábamos haciendo y como lo hacíamos con nuestro hijo Kike.
Muchos sabían de sus progresos y mejorías, pero no que tipo de terapia estábamos usando o donde lo llevábamos para hacerlo. Así que poco a poco y sin planearlo fue surgiendo lo que hoy se llama Fundación Bertín Osborne.
Nuestro objetivo principal es dar a conocer que existen alternativas, que sí hay esperanzas y que solo hacen falta ganas e ilusión, esas dos armas mezcladas con ciertos conocimientos son la mejor medicina para ayudar a vuestros hijos lesionados cerebrales a conseguir el mayor potencial posible.
Los padres somos los mejores maestros y terapeutas para nuestros hijos pero debemos tener los conocimientos necesarios para saber qué hacer y como. Nuestros hijos pasan mucho tiempo en casa, tiempo valioso para su desarrollo y tenemos que aprender a sacarle el mayor provecho.
Somos el testimonio de aquello que con esfuerzo y dedicación se puede conseguir y queremos, a través de nuestra fundación, llegar a cada padre o familia que se encuentre en las mismas circunstancias.
Aprender más sobre nuestros hijos y su enfermedad, es nuestro deber y responsabilidad, y además nos servirá para ayudarles. Confía en ti y en el amor que sientes por tu hijo y verás como juntos conseguiréis muchas cosas.
El cerebro de los niños es un universo desconocido, pero lo que si se sabe es que está programado para sobrevivir, aprender y desarrollarse. Aprovéchalo y ayúdale a estar mejor cada día.
La Fundación Bertín Osborne, te ayudara en esta andadura larga pero satisfactoria, apoyate en nosotros, ese es nuestra función, ayudar y guiar a aquellos padres que estén dispuestos a participar de forma directa y activa en el desarrollo de su hijo.
Mejorar es posible solo tienes que saber como hacerlo.
Objetivo
En el mundo, los niños son los seres humanos más vulnerables. Teniendo esto en cuenta el grupo de extrema vulnerabilidad son los niños con lesión cerebral. Es algo establecido por toda la comunidad médica y científica, que los niños con lesión cerebral en algunos casos son irrecuperables.
Desde hace más 55 años, Glenn Doman, fisioterapeuta y los Institutos para el Logro del Potencial Humano de Filadelfia, se han empeñado en explicarnos, y, lo que es más importante, demostrarnos, que nuestros niños, pueden recuperarse.
He tenido la suerte de conocer a Glenn Doman y a toda su familia, que hoy dirigen Los Institutos, y con ellos de la mano mi hijo Kike es otro niño y sigue su lenta pero constante recuperación.
La idea de la Fundación surge por la necesidad que, tanto mi familia, como yo, tenemos de que se sepa que a nuestros hijos no los pueden desahuciar sin que los padres conozcan que existen alternativas.
El escuchar de boca de un médico: “Su hijo no tiene solución”, es algo espantoso (lo digo por experiencia), y en mi Fundación tenemos como objetivo que no quede en España ningún padre o madre que no sepa que la esperanza existe.
El primer paso que está dando la Fundación es informar y orientar en relación a las terapias que desde nuestra experiencia podemos recomendar. Es por ello nuestra estrecha relación con Los Institutos de Filadelfia y la terapia Doman.
Nuestra fundación ha asumido el compromiso con las familias españolas de acercar a Los Institutos de Filadelfia hasta España para dar los cursos de “Qué hacer por su hijo con lesión cerebral”.
Hasta ahora esos cursos, fundamentales para saber cómo pueden mejorar nuestros hijos, sólo se hacían en Italia, México, Japón y Filadelfia. Gracias a nuestra Fundación ahora España forma parte de este grupo de países donde nosotros los padres podemos aprender a trabajar con nuestros hijos.
No existen los tratamientos milagrosos pero os aseguramos que con trabajo y esfuerzo nuestros hijos podrán conseguir mejor calidad de vida

El maestro de escuela y aquel niño



http://wap.elpais.com/index.php?module=elp_gen&page=elp_gen_noticia&idNoticia=20120715elpnepcul_6.Tes&secc=cul

Manuel Vicent
15-07-2012

Albert Camus dedicó el discurso del Premio Nobel, en Estocolmo, a su maestro de escuela primaria, el señor Germain, y después de la ceremonia le escribió una carta muy emotiva para expresarle cuánto le debía de ese honor que acababa de recibir. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, no hubiera sucedido nada de esto Sus esfuerzos, el corazón generoso que usted puso en ello, continuarán siempre vivos en uno de aquellos escolares, que pese a los años no ha dejado de ser su alumno agradecido. Aquel maestro de primaria se había empeñado en que un alumno lleno de talento, que se llamaba Albert Camus, estudiara el bachillerato; lo había preparado a conciencia, había vencido la reticencia de aquella familia de toneleros que se negaba a darle estudios porque necesitaba que el chaval llevara dinero a casa; el maestro le acompañó en tranvía al examen de ingreso, esperó el resultado sentado en un banco en la plaza del instituto y luego se desvivió para que le concedieran una beca. Era un chico espabilado, hijo de una madre sordomuda, de un padre muerto en la batalla de Verdun en la I Guerra Mundial y que crecía en el barrio obrero de Bellcourt en Argel, entre árabes pobres y franceses subalternos, al cuidado de una abuela. El maestro señor Germain le contestó a la carta: Creo conocer bien al simpático hombrecillo que eras. El placer de estar en clase resplandecía en toda tu persona. El éxito no se te ha subido a la cabeza. Sigues siendo el mismo Camus.
En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain. Por los ventanales de la escuela de un pueblo perdido salía la cantinela de la tabla de multiplicar, con la lluvia en los cristales, según los versos de Machado. Tal vez el niño llegaba a la escuela municipal en invierno atravesando el campo a pie bajo la nevada y en el aula con un dedo lleno de sabañones señalaba en el atlas abierto mares e islas, que a buen seguro nunca podría navegar. O tal vez jugaba en un descampado en las afueras de la ciudad con otros golfillos si más horizonte que el de ser un perdedor el resto de su vida. En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un maestro de escuela que un día puso la mano en el hombro de ese niño e hizo todo lo posible para que su talento no se desperdiciara. Convenció a los padres, pobres y analfabetos, de que su hijo debía estudiar y lo preparó personalmente para el ingreso en el instituto.
Hoy es un famoso arquitecto. Tiene 59 años. Ha levantado edificios en Brasil y en Singapur. En el álbum de fotos que contempla ahora junto con sus tres nietos aparece la imagen de un niño muy bien peinado con la raya partida, sonriente, con chaqueta y corbata al lado de un hombre mayor que le pone la mano en el hombro. Los nietos le preguntan quién es ese señor desconocido. Fue la foto que se hizo en el parque el día que aprobó el ingreso en el bachillerato. Todos los éxitos que ha tenido este arquitecto en la vida proceden de aquella mañana en que su destino tomó el sendero apropiado. En la escuela del pueblo quedaron otros compañeros que no pudieron estudiar y que hoy juegan al tute en el hogar del jubilado con gorra y jersey de pico. En el descampado del barrio marginal de la ciudad siguen hoy otros chavales jugando como perros sin collar a merced de la fortuna.
Era un día de junio. El niño se levantó temprano. Su madre le lavó la cara y el pelo con jabón en una palancana en el corral, le fregó la roña de las rodillas con un estropajo, le ayudó a vestirse con los pantalones cortos, la chaqueta, la camisa blanca y la corbata, todo nuevo, estrenado para el caso. El padre se despidió de su hijo sin palabras antes de ir al campo a trabajar de jornalero. El maestro acompañó a este niño en el tren hasta la ciudad. En el vestíbulo del instituto lo dejó en medio de la ruidosa algarabía de otros niños que eran vástagos de la burguesía ciudadana. El niño se sentó por primera vez en un pupitre y esperó las preguntas del examinador. Lengua, historia, geografía, matemáticas. A la salida del examen el maestro de escuela se lo llevó a tomar un bocadillo y un refresco a un aguaducho del parque. Allí posaron juntos para una foto del pajarito con palomas a los pies. El arquitecto repasa el álbum y recuerda a sus nietos que aquel día fue el más feliz de su vida. El maestro se llamaba don Manuel y ya hace mucho tiempo que ha muerto.